• Fecha de la última modificación: 13 de septiembre de 2017
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Conocimientos básicos sobre la piel, úlceras y heridas

Autor: Dr Manuel Bea. 

Fecha de edición: enero, 2017.​

¿Por qué los lesionados medulares tienen lesiones en la piel? ¿Son estas heridas muy graves? ¿Me puede pasar a mí? Seguro que muchos de vosotros os habréis hecho estas preguntas o parecidas. Si tenéis una lesión medular o buscáis información para algún familiar o conocido, en esta sección encontraréis las preguntas y respuestas más básicas. Desde el motivo por el que los lesionados medulares las sufren con frecuencia, a los tipos de úlceras que hay, donde y porqué aparecen y los problemas de salud que pueden llegar a producir.

Al final de este apartado podréis repasar los mensajes más importantes, las cosas que tenéis que recordar. También podréis comprobar vuestros conocimientos con unas preguntas sencillas para repasar lo que habéis aprendido.

¿Qué es la piel y para qué sirve?

La piel es la capa que cubre nuestro cuerpo y lo aísla y protege del exterior. En la piel hay receptores nerviosos que nos avisan cuando algo nos toca, si quema o está demasiado frío, o si molesta y provoca dolor. Por si fuera poco, la piel también es muy importante para mantener la temperatura del cuerpo. Por ejemplo, cuando hace calor, la piel produce sudor y ayuda a refrescarnos.

La piel tiene dos capas, la epidermis y la dermis. Las podéis ver en la figura. La epidermis es la capa más fina y superficial de la piel, la que todos podemos ver y tocar. La dermis es una capa más gruesa y resistente, situada debajo de la epidermis. En la dermis están los receptores nerviosos, las glándulas de sudor y la raíz del pelo. Los vasos sanguíneos por los que le llega la sangre a la piel también están en la dermis.

Por debajo de la dermis se encuentra una capa de grasa que amortigua y da soporte a la piel. Es la grasa subcutánea.

Esquema de la piel

¿Qué pasa en la piel tras la lesión medular?

La piel de las zonas del cuerpo afectadas por la lesión medular puede sufrir con facilidad lesiones, quemaduras, heridas o las temidas úlceras por presión. Hay varios motivos para ello:

  • La lesión medular impide que la sensibilidad que recibimos desde la piel llegue al cerebro y seamos conscientes de ello. Por tanto, golpes, cortes, objetos calientes o el frio excesivo nos pueden provocar graves lesiones sin notar dolor ni darnos cuenta.
  • La piel de las zonas afectadas por la lesión medular es menos resistente y más frágil.
  • El oxígeno y los nutrientes pueden faltar, ya que la circulación de la sangre en la piel se altera con la lesión medular. Estos problemas circulatorios facilitan las lesiones.
  • Tras la lesión medular las piernas se hinchan, tanto por la parálisis como por una peor circulación venosa. Una piel tensa es más frágil y sufre heridas con mayor facilidad.

¿Qué son las úlceras por presión?

Las úlceras por presión, también llamadas lesiones por decúbito o escaras, son heridas que se producen en la piel y en los tejidos cercanos al soportar una presión excesiva o demasiado prolongada. Cuando una presión o un roce nos hacen estar incómodos, cambiamos de postura y así aliviamos la molestia. Eso es más difícil en los lesionados medulares, al tener la movilidad y la sensibilidad alteradas. Si no cambiamos de postura, la presión excesiva acaba lesionando la piel.

Herida en la piel por presión

Úlcera por presión

¿Por qué se producen las úlceras por presión?

La causa principal de las úlceras por presión es la falta de riego sanguíneo en una zona de la piel. El oxígeno y los nutrientes que necesita la piel le llegan por los vasos sanguíneos de la dermis. Al estar en la cama o sentados en una silla, apoyamos sobre una zona del cuerpo, haciendo que la piel sufra una presión. Si esta presión es excesiva o muy prolongada, la sangre no llega a la piel de esa zona, el tejido muere y se produce una herida. Los lesionados medulares pasan mucho tiempo sentados o acostados y es en las zonas de apoyo (el sacro, las nalgas, los talones) donde se producen estas lesiones.

¿Quién puede sufrir úlceras por presión?

Cualquier persona que tenga problemas de movilidad o de sensibilidad, como los lesionados medulares, puede padecer úlceras por presión. De hecho, el 90% de los lesionados medulares las sufren. Sin embargo, no todos tienen la misma probabilidad de padecerlas. Los siguientes factores hacen que ciertos lesionados medulares tengan mayor riesgo de sufrir úlceras por presión:

  • Tetrapléjicos y lesiones completas, al ser más grave su inmovilidad y falta de sensibilidad.
  • Personas de mayor edad, al tener una piel y musculatura más atrófica.
  • Tener espasticidad mal controlada.
  • No estar bien nutrido. El sobrepeso o la excesiva delgadez favorecen la aparición de úlceras.
  • Haber tenido antes úlceras por presión. La piel de la cicatriz es menos resistente.
  • Sufrir otras enfermedades, como diabetes, insuficiencia cardiaca o respiratoria, enfermedades renales o infecciones frecuentes de orina.
  • Tabaquismo, al empeorar el tabaco la circulación sanguínea.
  • Incontinencia de orina y heces, al favorecer la humedad y la contaminación de la piel por gérmenes en la zona genital y sacra.
  • Padecer depresión o estados de ánimo decaído.
  • Abusar del alcohol o drogas.

¿Qué tipos de úlceras por presión existen?

Las úlceras por presión se clasifican en cuatro grados, según su profundidad y los tejidos a los que afectan. Distinguir el tipo de úlcera es importante para reconocer las lesiones y para aplicar el tratamiento adecuado a cada herida según su gravedad.

  • Grado I:

Son las lesiones más superficiales. En la piel no se observa herida propiamente sino una zona enrojecida que no desaparece. Además, podemos notar la piel más caliente y algo inflamada. Podéis ver en el esquema que sólo afecta a la capa más superficial de la piel.

Gráfico de la piel con ulcera grado I

Esquema úlcera grado I

Úlcera por presión grado I

Hay que distinguir entre las úlceras grado I y un enrojecimiento normal de la piel. Al estar apoyados sobre una zona de la piel es normal que quede enrojecida. Al cabo de unos minutos, al cambiar de postura y no apoyar en la zona, el enrojecimiento desaparece y la piel vuelve a estar normal. En las úlceras grado I, aunque retiremos la presión y no apoyemos sobre la rojez, ésta no desaparece.

Es muy importante detectar las úlceras en esta fase, ya que son más fáciles de curar.

  • Grado II:

Afectan a la epidermis y a la dermis. En la piel ya se observa herida, aunque sea superficial. Podemos notar una ampolla o una pequeña úlcera.

Esquema úlcera grado II

Úlcera por presión grado II

  • Grado III:

Alteran todo el grosor de la piel y llegan hasta la grasa subcutánea. Son úlceras más profundas, aunque no llegan al músculo, a los tendones o al hueso.

Esquema úlcera grado III

Úlcera por presión grado III

  • Grado IV:

Son las úlceras más profundas y graves. En los esquemas podéis ver que atraviesan todas las capas de la piel y llegan hasta el músculo, el tendón o el hueso. Estas úlceras pueden producir infecciones muy graves. En ocasiones estas lesiones están cubiertas de una capa oscura y dura, como momificada, de tejido muerto. Es lo que se conoce como una escara.

Esquema úlcera grado IV

Esquema de una escara

Úlcera por presión grado IV

¿Donde aparecen las úlceras por presión?

Las ulceras por presión aparecen en aquellas partes del cuerpo sobre las que nos apoyamos y nuestros huesos están cercanos a la piel. Son zonas donde hay poca masa muscular que sirva de acolchado y protección frente a la presión. En las figuras se muestran las zonas más frecuentes, según estemos acostados boca arriba, de lado o sentados.

Al estar acostados boca arriba, el sacro y los talones son las zonas de mayor riesgo. También pueden aparecer en la parte de atrás de los hombros, en las escápulas, sobre todo en personas muy delgadas.

Si ​ estamos acostados de lado, la zona más sensible es el trocánter, en la cadera. También la cara interna de las rodillas o de los tobillos se pueden lesionar al estar de lado si no los separamos con una almohada.

Al estar sentados, la zona con mayor riesgo de sufrir lesiones por presión es la región isquiática, en las nalgas. En esta zona, una parte de la pelvis, el hueso isquion, está cercano a la piel y puede lesionarla si no realizamos una prevención adecuada. Los trocánteres en las caderas también se pueden lesionar si estamos en una silla de ruedas demasiado estrecha y rozamos las caderas con las partes laterales de la silla.

¿Qué problemas de salud pueden provocar las úlceras por presión?

El problema de las úlceras por presión no sólo es tener una herida en la piel que tarda mucho en curar. Las úlceras pueden acarrear graves problemas de salud que debéis conocer para estar alerta y evitarlos siempre que sea posible. Las complicaciones más frecuentes de las úlceras por presión son las siguientes:

  • Las Infecciones: Si la herida no se mantiene limpia puede ser invadida por gérmenes, que producirán una infección. Las infecciones a veces se extienden hasta alcanzar el hueso, produciendo una osteomielitis o infección en el hueso. También pueden llegar a la sangre, provocando una infección generalizada o sepsis. Estas situaciones producen fiebre y un grave deterioro de la salud. La úlcera infectada aparecerá inflamada, con pus y maloliente. Para diagnosticar una infección se realizan análisis de sangre, cultivos de la herida y pruebas de imagen, como TAC, ecografías o resonancias magnéticas, para ver la profundidad de la lesión. Las infecciones se tratan con antibióticos, a veces durante varios meses.
  • En ocasiones, una osteomielitis grave o una úlcera infectada que no responde a los antibióticos precisa de una operación quirúrgica para limpiar el tejido muerto e infectado. A veces, incluso, se llega a la amputación de un miembro para controlar la infección. Si la infección de la úlcera no se resuelve, puede llegar a poner en peligro la vida de la persona.

  • Desnutrición: Las heridas muy grandes, infectadas y que tardan mucho en curar consumen muchas proteínas y producen profundos cambios metabólicos en vuestro organismo. Todo ello desemboca en una nutrición insuficiente, con pérdida de peso, de proteínas y con un empeoramiento de vuestra salud.
  • Pérdida de fuerza y movilidad: Para tratar una úlcera por presión a veces es necesario pasar varias semanas o meses sin moverse de la cama. Eso provoca una pérdida de fuerza, de movilidad y un empeoramiento de vuestro estado físico. Necesitareis ayuda para hacer vuestras tareas cotidianas y os cansaréis con mayor facilidad.
  • Disreflexia autónoma: Las úlceras por presión pueden provocar una irritación del sistema nervioso vegetativo o autónomo y desencadenar una grave complicación, la disreflexia autonómica. Puede darse en lesiones altas, tetraplejias o paraplejias por encima de D6. Tenéis más información sobre esta complicación en el capítulo "La Disreflexia Autónoma".
  • Estado de ánimo deprimido: Al limitar la movilidad durante meses, el tratamiento de las úlceras por presión interfiere con la vida cotidiana de las personas. Puede afectar tus relaciones sociales, tu trabajo, tu ocio y hacer que seas más dependiente. Todo ello puede provocar que tu estado de ánimo esté bajo y que necesites apoyo psicológico o tratamiento para la depresión.

Mensajes importantes para recordar

  • La piel se puede dañar con facilidad en todas las personas con lesión medular.
  • Las úlceras por presión son lesiones en la piel por falta de riego sanguíneo en las zonas de apoyo.
  • Las úlceras en el isquion son frecuentes al estar demasiado tiempo sentado. Acostados en la cama suelen aparecer en el sacro, en los trocánteres (caderas) y en los talones.
  • Aunque no se vea herida, un enrojecimiento de la piel que no desaparece ya es una lesión por presión grado I.
  • Si no se tratan a tiempo, las úlceras por presión pueden provocar graves complicaciones, como infecciones, desnutrición e incluso la muerte.

Preguntas sobre conocimientos básicos sobre la piel, úlceras y heridas

A continuación tienes unas preguntas para repasar lo que has aprendido. Cada pregunta tiene solo una respuesta correcta. Al terminar, pulsa el botón de "comprobar" para saber las que has acertado. También encontrarás unos comentarios que te pueden ayudar a fijar algunas ideas.

¿Qué tipo de lesionado medular puede sufrir una úlcera por presión?
¿Cuáles son las úlceras por presión más graves?
¿Cuál de estos factores no aumenta el riesgo de tener una úlcera por presión?
¿En qué zona de las siguientes no se producen úlceras por presión al estar acostado de lado?
¿Cuál de estas complicaciones puede suceder con una úlcera por presión?